19.11.06

El dia que Sanchis se atuso el pelo

He querido titular asi esta entrada en honor del gran Michel, ya que asi titulo su comentario en la edición del Marca del dia siguiente.
Por aquel entonces yo no era mas un proyecto de hombre cansado de ser del equipo que no ganaba nunca, perdiamos las ligas en el ultimo partido, y encima nunca teniamos al mejor del mundo. Claro que todo esto era antes de la era de los galácticos, ahora tampoco ganamos, pero balones de oro tenemos unos cuantos. El caso es que yo tenia una ilusion, y porque no decirlo, ansias de venganza, de demostrarme a mi mismo que era del mejor equipo del mundo, y no del que habia sido el mejor equipo del mundo...
Recuerdo ese dia como si fuera ayer. Practicamente todo empezó unas horas antes, cuando, mientras comía apareció en la tele la imagen de la "orejona" y por primera vez se me saltaron las lágrimas de emoción. Unas pocas horas después, ya estabamos en casa de un amigo dispuestos a ver el partido, a vivirlo intensamente, y a llorar inevitablemente.
Y asi transcurrió la mayor parte del partido, intensa, taquicardica, solo se habría la boca para gritar algún ¡ uy ! , o soltar un poco los nervios bromeando o comentando algo del partido, o incluso en algunos momentos, para animar como si estuvieramos en el campo. Pero como si de la mejor de las peliculas se tratará, en mitad del nudo ocurrió algo, algo que hizo que el tiempo transcurrido hasta ese momento fuera tranquilo en comparación con lo que se venía encima.
Corria el minuto 65, un balón al que Raul intentaba llegar le caía a Roberto Carlos en la frontal del área, este enganchaba un tiro, y tras rebotar en un defensa, el balón caia manso a los pies de Mijatovic, que con la frialdad que ninguno teniamos en ese momento, regateaba al portero y disparaba casi a porteria vacia. ¿ y que pasó en ese justo momento? Que el tiempo se detuvo por un momento para que recordaramos esa sensacion toda la vida, realmente no llegó a ser ni un segundo, pero a mi me parecieron horas de incertidumbre, mientras el balón caía manso dentro de la porteria y yo miraba perplejo a mi alrededor, esperando a que algún valiente certificara lo que no acertaba a creer. Y así hasta que tocó el cesped, en ese momento se desató la locura: Gooooooooooooooooool, y asi durante un buen rato, en el que no se oia otra cosa, solo gol y mijatovic, entre abrazos de felicitación y nervios por lo que se avecinaba. Y desde luego no decepciono, ¡ que 30 minutos mas malos!, aunque esos mejor me los guardo para otro dia, que ya me estoy extendiendo demasiado.
Eso sí, os dejo un video para el recuerdo, al menos para mi:

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